Young Adults of St Francis

Archive for March 2014

OBEDIENCE SCHOOL

 
“Hear the statutes and decrees which I am teaching you to observe, that you may live.” —Deuteronomy 4:1
 
The life of a Christian is “a life of obedience” (1 Pt 1:2). As followers of Christ, we obey Him in all things, even to death on the cross (see Phil 2:8). We obey God’s commandments carefully. “Observe them carefully, for thus will you give evidence of your wisdom and intelligence to the nations” (Dt 4:6). We obey God’s law in detail. Jesus said: “Of this much I assure you: until heaven and earth pass away, not the smallest letter of the law, not the smallest part of a letter, shall be done away with until it all comes true” (Mt 5:18). We obey the Lord exactly, “not turning aside to the right or to the left” (Dt 5:32). We obey the Lord joyfully. To do God’s will is our delight (Ps 40:9). We obey the Lord thankfully. It is a privilege to obey the Lord. Our obedience is careful, detailed, exact, joyful, and thankful. We obey because we love the Lord (see Jn 15:10).

We do not obey the Lord scrupulously. We know the Lord loves us. Christianity is not having a perfect record, but receiving God’s forgiveness and mercy. We do not obey the Lord begrudgingly. We don’t pout when we don’t get our way. Instead, we love the Lord.

This Lent, thank God that there is more to life than doing our own thing. Thank Him for the opportunity to obey and thereby love Him.

 
Prayer: Father, forgive me for disobeying You. Give me the grace to love You through obedience to the Church and the Bible.
Promise: “What great nation is there that has gods so close to it as the Lord, our God, is to us whenever we call upon Him?” —Dt 4:7
Praise: Dr. Norm asked Jesus to heal his patient of her migraine headache. The pain left her at once.
 
Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

The rescript is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted ecclesial permission agree with the contents, opinions, or statements expressed.

ESCUELA DE OBEDENCIA

 
“Escucha los preceptos y las leyes que yo les enseño para que las pongan en práctica. Así ustedes vivirán…” (Deuteronomio 4:1).
 
La vida de un cristiano es una “para obedecer” (1 Pe 1:2). Como seguidores de Cristo, nosotros le obedecemos a Él en todas las cosas, hasta la muerte en la cruz (Cfr. Fil 2:8). Obedecemos a los mandamientos de Dios cuidadosamente. “Obsérvenlos y póngalos en práctica, porque así serán sabios y prudentes a los ojos de los pueblos” (Dt 4:6). Obedecemos a la ley de Dios en detalle. Jesús dijo: “Les aseguro que no desaparecerá ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice” (Mt 5:18). Obedecemos al Señor precisamente, “sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda” (Dt 5:32). Obedecemos al Señor alegremente. El hacer la voluntad de Dios es nuestro deleite (Sal 40:9). Obedecemos al Señor con gratitud. Es un privilegio obedecer al Señor. Nuestra obediencia es cuidadosa, detallada, precisa, alegre y agradecida. Obedecemos porque amamos al Señor (Cfr. Jn 15:10).

Nosotros no obedecemos al Señor escrupulosamente. Sabemos que el Señor nos ama. El cristianismo no es tener un récord perfecto, sino recibir la compasión y merced de Dios. Nosotros no obedecemos al Señor de mala gana. No nos ponemos mohínos cuando no conseguimos las cosas a nuestra manera. En cambio, amamos al Señor.

Esta Cuaresma, da gracias a Dios que hay más en esta vida que hacer lo nuestro. Agradécele la oportunidad de obedecerle y así amarle.

 
Oración: Padre, perdóname el desobedecerte. Dame la gracia de amarte a través de la obediencia a la Iglesia y a la Biblia.
Promesa: “¿Existe acaso una nación tan grande que tenga sus dioses cerca de ella, como el Señor, nuestro Dios, está cerca de nosotros siempre que lo invocamos?” (Dt 4:7).
Alabanza: Dr. Nicolás pidió a Jesús que curara la jaqueca de su paciente. El dolor le dejó inmediatamente.
 

Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.
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GET IT?

 
“The Holy Spirit will come upon you and the power of the Most High will overshadow you; hence, the holy Offspring to be born will be called Son of God.” —Luke 1:35
 
The Church encourages us to pray the “Angelus” on waking, at noon, and in the evening. Three times a day we pray and think about Jesus’ Incarnation. When we pray the rosary, we refer to the Incarnation fifty-three times — each time we pray the “Hail Mary.” We pray more about the Incarnation when we pray the first joyful mystery of the rosary. The Holy Spirit has led the Church to be preoccupied with Jesus’ Incarnation.

On this feast day commemorating the Archangel Gabriel’s announcement of the Incarnation, let’s pray that the thousands and hundreds of thousands of “Hail Marys” we have prayed would hit home. May we realize and be stunned by the fact that God became a human being. Like the wise men, may we prostrate ourselves before the God-Man, the God-Baby (Mt 2:11). Like Joseph, may we be willing to change all our plans because of the Incarnation (Mt 1:20ff). Like Mary, may we offer our bodies and lives as living sacrifices to the Lord (Rm 12:1) and say: “Let it be done to me as You say” (Lk 1:38).

When we finally “get it,” catch on, and wake up to the fact that God loves us so much that He became one of us, we begin to tremble in fear of the Lord. This “fear of the Lord is the beginning of wisdom” (see Ps 111:10) and new life in Christ. Get it?

 
Prayer: Jesus, in the middle of praying the Creed at Mass today, may I bow down before you in adoration. May I never be the same after loving You today. Mary, pray for me now.
Promise: “Ask for a sign from the Lord, your God; let it be deep as the nether world, or high as the sky!” —Is 7:11
Praise: Praise Jesus, the Word made flesh (Jn 1:14), God made man!
 

Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

The rescript is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted ecclesial permission agree with the contents, opinions, or statements expressed.

¿ENTIENDES?

 
“El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios” (Lc 1:35).
 
La Iglesia nos anima a rezar el Ángelus al despertarnos, a mediodía y de noche. Tres veces cada día rezamos y pensamos en la Encarnación de Jesucristo. Cuando rezamos el rosario, mencionamos a la Encarnación cincuenta y tres veces ―cada vez que rezamos el “Ave María”. Oramos más sobre la Encarnación cuando rezamos el primer misterio gozoso del rosario. El Espíritu Santo ha dirigido a la Iglesia a enfocarse y concentrarse en la Encarnación de Jesús.

Este día festivo que conmemora el anuncio de la Encarnación del arcángel Gabriel, recemos que los miles y cientos de miles de “Ave Marías” que hemos rezado nos lleguen al alma. Que podamos apreciar lo increíble del milagro del Dios se hizo un ser humano. Como los Reyes Magos, debemos que nosotros nos postremos ante el Dios-Hombre, el Dios-Bebé (Mt 2:11). Como José, que estemos dispuestos a cambiar nuestros planes a causa de la Encarnación (Mt 1:20ss). Como María, que ofrezcamos nuestros cuerpos y vidas como sacrificios vivos al Señor (Rom 12:1) y digamos: “Que se cumpla en mí lo que has dicho” (Lc 1:38).

Cuando al final “lo captamos”, comprendemos y nos despertamos al hecho de que Dios nos ama tanto que Él se convirtió en uno de nosotros, podemos empezar a temblar de temor del Señor. Este “temor del Señor es el comienzo de la sabiduría” (Cfr. Sal 111:10) y de una nueva vida en Cristo. ¿Entiendes?

 
Oración: Jesús, mientras rezo el Credo en la Misa hoy, que pueda yo haga la reverencia ante ti en adoración. Que yo nunca sea igual después de amarte hoy. María, ruega por mí ahora.
Promesa: “Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas” (Is 7:11).
Alabanza: ¡Alaba a Jesucristo, la Palabra hecha carne (Jn 1:14), Dios hecho hombre!
 

Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.

“HEAL THE LEPROUS” (Mt 10:8)

 
“Naaman went down and plunged into the Jordan seven times at the word of the man of God. His flesh became again like the flesh of a little child, and he was clean.” —2 Kings 5:14
 
The Lord commands us to heal the leprous. We have the authority and the power to heal the severely sick and the outcasts (see Mt 10:1). We heal the leprous by being like the little slave girl of Naaman’s wife. She witnessed to God’s healing power (2 Kgs 5:2-3).

We heal the leprous by being like Naaman’s servants. We encourage lepers, and everyone, to swallow their pride and obey God (2 Kgs 5:13). If they, and we, would only obey God’s command, we all shall be healed (Mt 8:8).

We heal the leprous by being like Elisha. We tell people what the Lord wants them to hear instead of what they want to hear (2 Kgs 5:10ff). We prophesy.

Finally, we heal the leprous and are healed of our own sinful condition by being people of faith who will travel any distance, incur any expense, and repent of every sin so as to receive the grace of God.

The Lord heals even the most severely sick through witnesses, encouragers, and prophets. He heals through men and women of faith. Jesus continues to say to us: “It is your faith that has cured you. Go in peace and be free of this illness” (Mk 5:34). Believe; give healing; be healed.

 
Prayer: Father, beginning this Lent, I will obey You by curing the sick, raising the dead, healing the leprous, and expelling demons (Mt 10:8).
Promise: “Now I know that there is no God in all the earth, except in Israel.” —2 Kgs 5:15
Praise: Being in the powerful position of CEO of a major company, Bob humbles himself to receive Jesus daily in the Eucharist.
 

Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

The rescript is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted ecclesial permission agree with the contents, opinions, or statements expressed.

EL HOMBRE QUE SABÍA DEMASIADO

 
“Ahora reconozco…” (2 Reyes 5:15).
 
Como gobernante soberano de la nación, el rey Joram de Israel estaba en la posición adecuada para conocer el poder de Dios. Tenía acceso a toda la información que necesitaba. Tal vez tenía demasiada información: cuando Naamán se acercó a él para encontrar la sanación de Dios, Joram presume que el rey de Aram estaba buscando un pretexto contra él (2 Re 5:7). Como una esclava capturada, la pequeña huérfana, niña pre-adolescente no estaba aparentemente en condiciones de conocer el poder y la fuerza de Dios. Adivina ¿cuál de los dos sabía que había un profeta de curación en la tierra de Israel? Dios revela a los pequeños lo que oculta a los sabios y a los prudentes (Lc 10:21).

Naamán, como jefe del ejército arameo, tenía la inteligencia y los recursos para comprender la geografía regional y la probabilidad de la pureza del agua en Aram e Israel (2 Re 5:12). Los siervos de Naamán probablemente sólo sabían lo que necesitaban saber para realizar tareas domésticas. Adivina ¿quién entiende la relación entre la humildad y la curación?

Ciertamente, Dios quiere que nuestra mente se desarrolle y se renueve (Rom 12:2), Sin embargo, los caminos de Dios no son nuestros caminos (Is 55:8-9). Si una persona con cáncer terminal o con SIDA te pide que ores hoy a Dios por su curación, ¿cómo reaccionarías? ¿Estarías nervioso y amenazado como Joram, enojado como Naamán?, o ¿estarías tan preparado como los siervos de Naamán? Ponte humilde. Prepárate. Recibe “el pensamiento de Cristo” (1 Cor 2:16).

 
Oración: Padre, que pueda humillarme y así “estar siempre dispuesto” para llevar gente a Ti (1 Pe 3:15).
Promesa: “Envíame tu luz y tu verdad: que ellas me encaminen y me guíen siempre” (Sal 43:3).
Alabanza: Estando en la poderosa posición de director ejecutivo de una gran empresa, Roberto se humilla diariamente para recibir a Jesús en la Eucaristía.
 
Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.

THE SCRUTINIES

 
“Come and see Someone Who told me everything I ever did!” —John 4:29
 
The catechumens, those preparing to be baptized and enter the Church, will receive today and on the next two Sundays the ancient prayers called “the scrutinies.” In these prayers, we ask the Lord to scrutinize and purify the hearts of the catechumens. As we accompany the catechumens in making the baptismal promises on Easter Sunday, so we should accompany them in the scrutinies.

Today we pray for Jesus to scrutinize our hearts and do in us what He did for the Samaritan woman. Jesus penetrated five husbands’ worth of sin, self-hatred, and self-deception (see Jn 4:18). The woman felt as if Jesus had told her everything she had ever done (Jn 4:29). It was as if her whole life had flashed before her during her conversation with Jesus. The Lord is willing to scrutinize and purify us in a similar way.

After Jesus has removed years of garbage from our hearts, the love of God will be “poured out in our hearts through the Holy Spirit Who has been given to us” (Rm 5:5). After emptying our hearts of sin and its effects, the Lord fills our hearts with love.

Then, we will speak out of the abundance of our hearts (Lk 6:45). Like the Samaritan woman, we will be witnesses for Jesus, and many people from our towns will believe in Jesus on the strength of our words of testimony (Jn 4:39). Thus, the scrutinies result in love and a new evangelization.

 
Prayer: Father, may I never be the same after these scrutinies.
Promise: “It is precisely in this that God proves His love for us: that while we were still sinners, Christ died for us.” —Rm 5:8
Praise: Praise You, Holy Spirit! You led Jesus into the desert (Mt 4:1) and raised Him from the dead (Rm 8:11).
 
Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

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LOS ESCRUTINIOS

 
“Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice” (Juan 4:29).
 
Los catecúmenos, los que se preparan para ser bautizados y entrar en la Iglesia, recibirán hoy y en los dos domingos siguientes las oraciones antiguas llamadas “los escrutinios”. En estas oraciones, pedimos al Señor escudriñar y purificar los corazones de los catecúmenos. Tal como acompañamos a los catecúmenos en hacer las promesas bautismales el domingo de la Pascua, así debemos acompañarles en los escrutinios.

Hoy rezamos que Jesucristo nos escudriñe los corazones y haga en nosotros lo que hizo para la samaritana. Jesús penetró el pecado, el odio a sí mismo y el auto engaño que vienen de cinco maridos (Cfr. Jn 4:18). La mujer se sentía como si Jesús le hubiera dicho todo lo que había hecho (Jn 4:29). Era como si volviera a revivir su vida entera en unos instantes durante su conversación con Jesús. El Señor está dispuesto a escudriñarnos y purificarnos de una manera semejante.

Después de que Jesús haya quitado varios años de basura de nuestros corazones, el amor de Dios será “derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado” (Rom 5:5). Después de vaciar de nuestros corazones el pecado y sus efectos, el Señor llena nuestros corazones con amor.

Entonces, hablaremos de la abundancia de nuestros corazones (Lc 6:45). Como la samaritana, seremos testigos de Jesús, y mucha gente de nuestros pueblos creerán en Jesús, ateniendo a nuestras palabras de testimonio (Jn 4:39). Así, los escrutinios tienen como resultado el amor y una nueva evangelización.

 
Oración: Padre, que yo nunca esté igual después de estos escrutinios.
Promesa: “La prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores” (Rom 5:8).
Alabanza: ¡Alabanzas a Ti, Espíritu Santo! Tú guiaste a Jesús en el desierto (Mt 4:1) y le resucitaste de entre los muertos (Rom 8:11).
 

Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.

THE SINNER-LOVING GOD

 
“The Pharisees and the scribes murmured, ‘This Man welcomes sinners.’ ” —Luke 15:2
 
God welcomes sinners and eats with them (Lk 15:2). He loves sinners so much He:

  • “removes guilt” (Mi 7:18),
  • “pardons sin” (Mi 7:18; see also Ps 103:3),
  • delights in clemency (Mi 7:18),
  • again has compassion on us (Mi 7:19),
  • treads underfoot our guilt (Mi 7:19),
  • casts “into the depths of the sea all our sins” (Mi 7:19),
  • “will show faithfulness” (Mi 7:20),
  • “heals all your ills” (Ps 103:3),
  • “redeems your life from destruction” (Ps 103:4),
  • “as far as the east is from the west” puts “our transgressions from us” (Ps 103:12),
  • runs out to meet sinners (Lk 15:20),
  • throws His arms around us and kisses us (Lk 15:20),
  • gives us presents to honor us (Lk 15:22), and
  • has a special celebration in our honor (Lk 15:23).

God the Father loves sinners so much that He sent his Son to die for us (Jn 3:16). “You can depend on this as worthy of full acceptance: that Christ Jesus came into the world to save sinners” (1 Tm 1:15). “It is precisely in this that God proves His love for us” (Rm 5:8).

Sinner, God loves you even if no one loves you and even if you don’t love yourself. Sinner, God loves you with an unconditional, crucified, everlasting, perfect, infinite love. Repent and turn back to Love.

 
Prayer: Father, I rejoice with Your joy over one sinner who repents (Lk 15:7, 10, 32).
Promise: “Show us wonderful signs.” —Mi 7:15
Praise: Jesus set Diego free from a compulsion to use pornography.
 

Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

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EL DIOS QUE AMA A LOS PECADORES

 
“Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo, ‘Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos’ ” (Lucas 15:2).
 
Dios acoge a los pecadores y come con ellos (Lc 15:2). Él ama a los pecadores tanto que Él:

  • “elimina la culpabilidad” (Miq 7:18),
  • “perdona el pecado” (Miq 7:18, véase también Sal 103:3),
  • se deleita en misericordia (Miq 7:18),
  • una vez más se compadece de nosotros (Mi 7:19),
  • pisotea nuestras faltas (Miq 7:19),
  • arroja “en lo más profundo del mar todos nuestros pecados” (Miq 7:19),
  • “manifestara la fidelidad” (Miq 7:20),
  • “sana todas tus dolencias” (Sal 103:3),
  • “rescata tu vida del sepulcro” (Sal 103:4),
  • “cuanto dista el oriente del occidente” pone “de nosotros nuestras pecados” (Sal 103:12),
  • corre al encuentro de los pecadores (Lc 15:20),
  • lanza sus brazos alrededor de nosotros y nos besa (Lc 15:20),
  • nos da regalos para honrarnos (Lc 15:22)y
  • festeja una celebración especial en nuestro honor (Lc 15:23).

Dios el Padre ama a los pecadores lo tanto que envió a su Hijo a morir por nosotros (Jn 3:16). “Es doctrina cierta y digna de fe que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el peor de ellos” (1 Tm 1:15). “Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores” (Rom 5:8).

Pecador, Dios te ama aunque nadie te ama, e incluso si no te amas a ti mismo. Pecador, Dios te ama con un crucificado, eterno, perfecto, infinito amor incondicional. Arrepiéntete y regresa a Su amor.

 
Oración: Padre, me alegro con tu alegría por un pecador que se arrepiente (Lc 15:7, 10, 32).
Promesa: “Muéstranos tus maravillas” (Miq 7:15).
Alabanza: Jesús libró a Diego de la compulsión de usar pornografía.
 

Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

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REJECTION: THE MAKINGS OF GREATNESS

 
“The Stone Which the builders rejected has become the Keystone of the structure.” —Matthew 21:42
 
Rejection is one of the most important experiences of our lives. We can respond to rejection by hating and rejecting others. We can spend our lives trying to show those who have rejected us how big a mistake they’ve made. We can fall into the trap of centering our lives on being rejected.

On the other hand, we can refuse to deal with rejection ourselves. We can cast it on the Lord (1 Pt 5:7). He is the most rejected Person ever, but He will in no way reject us (Jn 6:37). He doesn’t get caught up in reacting to rejection. He is caught up in loving everyone, even enemies who reject Him. If we take our rejection to Jesus, we’ll be caught up in love. This will lead to a life of true greatness. Joseph, for example, was rejected by his brothers (Gn 37:4ff). However, he didn’t build his life around being rejected, but focused on doing God’s will, and became one of the greatest men in history.

What we do with rejection will make or break us. Let’s fix our eyes on Jesus (Heb 12:2), not rejection. Let Jesus be the Lord of your rejection. He will turn rejection to the good for those who love Him (Rm 8:28).

 
Prayer: Jesus, I forgive those who have rejected me and give my pain to You.
Promise: “It was the Lord Who did this and we find it marvelous to behold.” —Mt 21:42
Praise: Sunil knew that if he became a Christian, his Hindu family would disown him. He chose to follow Jesus, and has served Him faithfully as a pastor for several decades.
 

Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

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EL RECHAZO: DECISIONES DE GRANDEZA…

 
“La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular” (Mateo 21:42).
 
El rechazo es una de las experiencias más importantes de nuestras vidas. Podemos responder al rechazo odiando y rechazando a otros. Podemos pasarnos la vida tratando de mostrar a los que nos han rechazado el gran error que han cometido. Podemos caer en la trampa de centrar nuestras vidas en ser rechazados.

Por otro lado, nosotros podemos refutar a tratar con el rechazo nosotros mismos, descargando en Él todas nuestras inquietudes (1 Pe 5:7). Él es la persona más rechazada siempre, pero Él de ninguna manera nos rechazará (Jn 6:37). Él no se deja atrapar reaccionando al rechazo. Él está atrapado en amarnos a todos, inclusive a los enemigos que lo rechazan. Si tomamos nuestro rechazo a Jesús, vamos a estar atrapados en el amor. Esto nos conducirá a una vida de verdadera grandeza. José, por ejemplo, fue rechazado por sus hermanos (Gn 37:4). Sin embargo, él no construyó su vida en torno al rechazo, pero se centró en hacer la voluntad de Dios, y se convirtió en uno de los hombres más grandes de la historia.

Lo que hagamos con el rechazo nos quebrará o edificará. Fijemos la mirada en Jesús (Heb12:2), no rechacemos. Que Jesús sea el Señor de tu rechazo. El convertirá el rechazo en bien de los que lo aman (Rom 8,28).

 
Oración: Jesús, yo perdono a los que me han rechazado y te doy mi dolor.
Promesa: “Fue el Señor quien hizo esto y nos resulta maravilloso contemplar” (Mt 21:42).
Alabanza: Sunil sabía que si él se convertía al cristianismo, su familia hindú lo rechazaría. Decidió seguir a Jesús, y lo ha servido fielmente como pastor desde hace varias décadas.
 

Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.

DIGGING THE GRAND CANYON

 
“Between you and us there is fixed a great abyss…” —Luke 16:26
 
Note that the rich man’s dialogue with Father Abraham shows that he knew Lazarus by name (see Lk 16:24). This indicates that the rich man (traditionally called ‘Dives’) likely knew the poor man lying at his very door.

Twice Dives asks Father Abraham to dispatch Lazarus to perform tasks that a servant boy would typically perform (Lk 16:24, 27). Possibly Dives regarded Lazarus as no more than a servant. Perhaps Dives occasionally sent Lazarus to run errands for him. If that is the case, he certainly took advantage of Lazarus as an occasional “worker,” but one without “health care” benefits. Eventually Lazarus stopped being healthy enough to be useful to Dives. At that point, the dogs paid more attention to Lazarus than did Dives.

“More tortuous than all else is the human heart” (Jer 17:9). We men and women can become so hardened of heart that we think only of our needs and not of the needs of others. Is there anyone in our lives to whom we only pay heed if they can be of assistance to us? The great chasm separating Dives from Lazarus in Jesus’ parable did not just appear in the afterlife (Lk 16:26); Dives dug that abyss each day that he disregarded his fellow human beings during his lifetime. Though Lazarus lay at Dives’ door, it was as though he was on the other side of the Grand Canyon. “If today you hear His voice, harden not your hearts” (see Heb 3:7, 15).

 
Prayer: Jesus, open my eyes to see all the times when I fail to pay attention to the needy and therefore to You (Mt 25:41-45). “May charity be the root and foundation” of my life (Eph 3:17).
Promise: “Blessed is the man who trusts in the Lord, whose hope is the Lord.” —Jer 17:7
Praise: Sharon obeyed God’s call to hand out pro-life literature in front of an abortion chamber near a high school. Hundreds of young people have listened to her loving message of life.
 
Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from February 1, 2014 through March 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, August 8, 2013.

The rescript is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted ecclesial permission agree with the contents, opinions, or statements expressed.

EXCAVACIÓN DEL GRAN CAÑÓN

 
“Además, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo” (Lucas 16:26).
 
Tenga en cuenta que el diálogo del rico con el padre Abraham demuestra que él conocía a Lázaro por su nombre (cf. Lc 16:24). Esto indica que el hombre rico probablemente conoció al pobre hombre que yacía en su misma puerta.

Dos veces, el hombre rico, pide a Padre Abraham que envié a Lázaro a realizar tareas que un sirviente suele realizar (Lc 16:24, 27). Posiblemente el hombre rico consideraba a Lázaro como nada más que un sirviente. Quizás el hombre rico ocasionalmente enviaba a Lázaro a hacer recados para él. Si ese es el caso, sin duda se aprovechó de Lázaro como un “trabajador” ocasional, pero sin beneficios de “atención médica”. Finalmente la salud de Lázaro empeoró, por lo que perdió su utilidad para el hombre rico. En ese momento, los perros prestaron más atención a Lázaro que la que le presto al hombre rico.

“Nada más tortuoso que el corazón humano” (Jer 17:9). Nosotros, los hombres y las mujeres podemos llegar a ser tan endurecidos de corazón que sólo pensamos en nuestras necesidades y no en las necesidades de los demás. ¿Hay alguien en nuestras vidas a quien prestamos atención sólo si pueden servirnos para algo? El gran abismo que separa al hombre rico de Lázaro en la parábola de Jesús no solo aparece en la otra vida (Lc 16:26); el hombre rico cavó ese abismo cada día que hizo caso omiso de sus semejantes durante su vida. Aunque Lázaro estaba en la puerta del hombre rico, era como si estuviera en el otro lado de un gran abismo. “Si hoy escuchan su voz, no endurezcan su corazón” (Heb. 3:7, 15).

 
Oración: Jesús, abre mis ojos para ver todos los momentos cuando no presté atención a los más necesitados y por lo tanto a ti (Mt. 25:41-45). Que la caridad sea la raíz y el fundamento de mi vida (Ef 3:17).
Promesa: “¡Bendito el hombre que confía en el Señor y en él tiene puesta su confianza!” (Jer 17:7).
Alabanza: Sharon obedeció el llamado de Dios para repartir literatura pro-vida frente a una cámara de aborto cerca de una escuela secundaria. Cientos de jóvenes han escuchado su mensaje de amor de la vida.
 
Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de febrero de 2014 hasta 31 de marzo de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 8 de augusto de 2013.

El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.

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