Young Adults of St Francis

January 4, 2014

Posted on: February 21, 2014

CONFIRMATION NAME

“[Andrew] brought [Peter] to Jesus, Who looked at [Peter] and said, ‘You are Simon, son of John; your name shall be Cephas (which is rendered Peter)’.” —John 1:42
As a thirteen-year-old preparing for Confirmation, I knew nothing of the lives of the saints. My mother mercifully suggested Francis for my Confirmation name. There were two such saints, St. Francis of Assisi and St. Francis de Sales, and I found myself more attracted to the latter saint. Decades later I learned that St. Francis de Sales published numerous religious booklets, is the patron saint of writers, and also of the Archdiocese of Cincinnati. I praise the Lord, Who named me Francis in Confirmation and led me to the perfect patron for my life’s ministry! The Lord didn’t see me as a clueless youth, but rather He saw me as the person I would become in Jesus, and gave me a new name to fit the part.

Jesus changed Simon’s name to Cephas, which means ‘Rock’ in Aramaic, the language spoken at the time in Galilee, or Petros in Greek, also translated ‘Rock.’ Jesus saw Simon not as he was at that moment, but as the man he would become, the leader and rock of the Church. Often religious orders will issue a new name to a new member. The Lord is always working through that name change. With the new name also comes His calling.

Praise and thank Jesus that He sees beyond our past and present failings, weaknesses, and sins. He sees us as a royal son or daughter of God. Jesus loves us for who we are, but issues us an upward calling (Phil 3:14) to be His fruitful disciple.

Today, bring to mind your Confirmation name. With that name, you are confirmed in the Holy Spirit. Live your new name and new calling in Christ. Be re-confirmed in the Spirit.

Prayer: Father, may I become the person You see when You look at me. May I live up to my new name.
Promise: “The man who acts in holiness is holy indeed.” —1 Jn 3:7
Praise: St. Elizabeth helped many others to build the right foundation through solid Catholic education.
(This teaching was submitted by a member of our editorial team.)
Rescript: In accord with the Code of Canon Law, I hereby grant my permission to publish One Bread, One Body covering the period from December 1, 2013 through January 31, 2014.
†Most Reverend Joseph R. Binzer, Auxiliary Bishop, Vicar General of the Archdiocese of Cincinnati, June 17, 2013.
The rescript is a declaration that a book or pamphlet is considered to be free of doctrinal or moral error. It is not implied that those who have granted ecclesial permission agree with the contents, opinions, or statements expressed.

EL NOMBRE DE LA CONFIRMACIÓN

“Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: ‘Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas (que traducido significa Pedro)'” (Juan 1:42).
Siendo un adolescente de trece años que me preparaba para la Confirmación, no conocía nada de la vida de los santos. Mi madre misericordiosamente, me sugirió el nombre de Francisco para mi Confirmación. Habían dos santos con ese nombre, san Francisco de Asís y san Francisco de Sales y me sentí más atraído por el segundo. Décadas más tarde aprendí que san Francisco de Sales publicó muchos folletos religiosos, es el santo patrón de los escritores y también de la Arquidiócesis de Cincinnati (donde se publica Un Pan, Un Cuerpo). ¡Glorifico al Señor que me nombró Francisco en la Confirmación y me guió hacia el patrón perfecto para el ministerio de mi vida! El Señor no me vio como un joven despistado sino más bien como la persona que podría llegar a ser servidor de Jesús y me dio un nuevo nombre para corresponder con la parte.

Jesús cambió el nombre de Simón por Pedro que significa ‘Piedra’ en arameo, el lenguaje hablado en ese tiempo en Galilea o Petros en griego, también traducido como ‘Piedra’. Jesús vio a Simón no como él era, sino como el hombre que llegaría a ser, el líder y piedra de la Iglesia. A menudo las órdenes religiosas establecen cambiar de nombre a un nuevo miembro. El Señor está trabajando a través de ese cambio. Con el cambio de nombre también viene su llamado.

Glorifico y agradezco a Jesús porque Él ve más allá de nuestras caídas pasadas y presentes, debilidades y pecados. Él nos ve como realmente hijos o hijas de Dios. Jesús nos ama por lo que somos, pero nos hace un llamado celestial (Fil 3:14) a ser sus discípulos fructíferos.

Hoy, recuerda el nombre de tu Confirmación. Con ese nombre has sido confirmado en el Espíritu Santo. Vive conforme a tu nuevo nombre, por el que Cristo te ha llamado, para que seas reconfirmado en el Espíritu.

Oración: Padre, que pueda convertirme en la persona que ves cuando me miras. Que pueda reactivar mi nuevo nombre.
Promesa: “El que practica la justicia es justo, como él mismo es justo” (1 Jn 3:7).
Alabanza: Santa Isabel ayudó a muchos a construir una base sólida mediante una educación católica.
(Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: Según el Código de Derecho Canónico, se otorga el Imprimátur (permiso de publicar) a Un Pan, Un Cuerpo por el periodo desde 1 de diciembre de 2013 hasta 31 de enero de 2014 incluso.
†Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 19 de julio de 2013.
El Imprimátur (permiso de publicar) es una declaración que un libro o folleto se considera libre de error doctrinal o moral. No implica acuerdo con contenido, opiniones o afirmaciones expresadas en el mismo.
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